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¿De qué magnitud es la afectación de la pandemia al mercado laboral femenino?

¿De qué magnitud es la afectación de la pandemia al mercado laboral femenino?

10 de diciembre de 2021
¿De qué magnitud es la afectación de la pandemia al mercado laboral femenino?

Casi 100,000 niñas, niños y adolescentes en México han quedado en la orfandad de padre debido a la pandemia. A esa tragedia se sumará la dificultad de ser cuidados y cuidadas mientras sus mamás tienen que trabajar en empleos poco flexibles.

La covid-19 ha dejado sin vida a más papás que a mamás en México y en el mundo. Además de la tragedia de perder a una persona, esta situación está incrementando la carga de trabajo de cuidados en muchas mujeres, lo cual repercute en el acceso a empleos dignos y en la conciliación entre el ámbito familiar y laboral, advierte el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

“Las mujeres verán expandido su rol de cuidadoras principales luego del fallecimiento del cuidador paterno. Esto complicará sus dificultades para su equilibrio vida-trabajo”, advierten Florencia Lopez Boo y Laura Ripani, especialistas del BID.

A nivel global, el número de muertes de hombres con hijos e hijas ha sido entre dos y cinco veces mayor en comparación con el de las madres, indican en el artículo La ausencia de cuidadores debido al covid-19: Impactos en los niños y en el mercado laboral femenino. En México, el 62% de los casos de fallecimientos ha sido de hombres y el 28% de mujeres, de acuerdo con la Secretaría de Salud (SSa).

En todos los grupos etarios los más afectados han sido los hombres, incluidos los que abarcan las etapas reproductivas. Por ejemplo, han fallecido 1,902 hombres y 1,145 mujeres de entre 25 y 29 años, y 5,927 hombres y 2,768 muk¡jeres de entre 35 y 39 años.

La mayoría de las defunciones que reporta la SSa es de personas de entre 65 y 69 años edad. En segundo lugar, quienes tenían entre 60 y 64 años y, en tercer sitio, entre 70 y 74 años. Muchas veces, estas personas, abuelas o abuelos, son las cuidadoras secundarias de las niñas y niños.

A falta de un sistema de cuidados, muchas madres trabajadoras recurren a su familia para que le ayuden con la carga de ese otro trabajo: alimentar, bañar, hacer dormir, consolar, jugar, supervisar las tareas, cuidados especiales si enferman y educar. Pero esta pandemia ha afectado principalmente a la población que les apoya.

Las huérfanas y huérfanos de papá en México
En México, las madres de 33,342 niñas y niños han fallecido por covid-19. Pero 97,951 quedaron huérfanos y huérfanas de papá a causa de la pandemia, según el reporte Estimaciones mínimas mundiales de niños afectados por la orfandad asociada al covid-19 y la muerte de los cuidadores: Un estudio de modelo.

El estudio fue publicado por la revista británica especializada en salud The Lancet en julio de 2021. Y el equipo encabezado por las investigadoras Susan Hillis y Juliette Unwin encontró también que fallecieron las abuelas de 44,29 niños y niñas y los abuelos de 5,342.

La tasa de orfandad en este país ha sido de 3.5 por cada 1,000 niñas, niños y adolescentes, de acuerdo con la investigación. Para Brasil ha sido de 2.4; Colombia, 2.3; Argentina,1.1, y el caso más grave en América Latina está en Perú con una tasa de 10.2.

“No solo los niños y adolescentes sufrirán el impacto de perder a un familiar inmediato, sino las mujeres deberán encontrar alternativas de cuidado para poder ingresar o mantenerse en el mercado laboral de forma competitiva y segura”, dicen las especialistas del BID.

El “impacto en las familias y en el mercado laboral femenino tendrá inevitables consecuencias a largo plazo con respecto al bienestar psicosocial y a la seguridad económica”. Históricamente, apuntan, las mujeres han tenido que elegir entre el cuidado de los hijos e hijas y el mundo laboral.

En la actualidad, el 41% de las mujeres en edad de trabajar desempeña una actividad remunerada. Sin embargo, en esa situación está el 72% de los hombres, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

También tienen una mayor tasa de subocupación, debido, entre otras cosas, al trabajo de cuidados no remunerado. El 23% de las mujeres ocupadas laboran entre 15 y 34 horas semanales, mientras que esas jornadas sólo las tiene el 14% de los hombres. El 10% de las mujeres y el 4% de los hombres se emplean menos de 15 horas a la semana. Laborar menos horas puede significar obtener un menor ingreso.

Sin papás ni abuelos, ¿qué opciones hay?
El trabajo del hogar y de cuidados sigue recayendo desproporcionadamente en las mujeres. En México, ellas realizan el 75% de esas tareas, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Si tienen un empleo remunerado, estas actividades les suma una jornada.

“Contar con centros de cuidado públicos y de calidad, apoyo económico y psicosocial de parte de los gobiernos y alternativas variadas de formación a cuidadores y cuidadoras”, ayudaría a muchas mujeres a no entrar en el dilema de trabajar o cuidar, dicen Ripani y López Boo.

En América Latina y el Caribe, el gasto promedio que ejercen los gobiernos en 26 países —México, entre ellos— es de 1,200 dólares anuales por niño o niña, de acuerdo con el BID. Los países de ingresos altos aportan alrededor de 14,000 dólares y Estados Unidos, apenas 500 dólares.

Hace un año, en noviembre de 2020, la Cámara de Diputados aprobó una reforma a la Constitución que sienta las bases para un sistema nacional de cuidados. La iniciativa fue impulsada por diputadas feministas y establece que, a partir de los cambios constitucionales, el Congreso debe expedir una ley general en la materia. Sin embargo, también va a cumplir un año en la congeladora del Senado, pues no ha sido siquiera analizada en comisiones.

“Perder a un familiar inmediato por el coronavirus de por sí es un trauma para todos los miembros de la familia. Es necesario encontrar alternativas de cuidado y apoyo para que los niños se sientan atendidos y las madres puedan estar en el mercado laboral”, subrayan las investigadoras del BID.

Con información de El Economista.