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Última actualización: 24 de mayo de 2024
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Accidentes de trabajo crecieron 15%, el repunte anual más alto en una década

11 de agosto de 2023
NOTA

Los registros del IMSS revelan que los riesgos de trabajo tuvieron un fuerte aumento en 2022, tanto en los casos de accidentes en los centros laborales como en los trayectos. Especialistas en salud ocupacional advierten que todavía falta mucho camino por recorrer para fomentar una cultura de prevención en el país.

El año pasado se reportaron casi 1,000 accidentes de trabajo cada día, según la Memoria Estadística 2022 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). El crecimiento anual de estos riesgos laborales fue de 15%, lo que significó el repunte anual más alto en una década.

De acuerdo con las cifras del IMSS, el año pasado se reportaron 352,461 accidentes de trabajo, dato que implica un crecimiento anual cuatro veces mayor al del avance de la población asegurada en el mismo periodo (3.65%).

“Esto nos muestra que aún tenemos mucho por hacer en prevención. Aparte de todos lo esfuerzos que se han hecho, se necesita más capacitación de los trabajadores y del personal que atiende a esos empleados. Aún tenemos una cultura empresarial de contratar personal sólo para ‘cachar los accidentes’, pero hace falta personal capacitado que sepa prevenirlos”, señala Hosanna Rodríguez, especialista en salud ocupacional y expresidenta de la Federación Nacional de Salud en el Trabajo (Fenastac).

Sin considerar los riesgos de trabajo reportados en 2020 y las alteraciones que implicó la pandemia de Covid-19, el crecimiento anual de los accidentes de trabajo en 2022 fue 2.5 veces superior al observado en 2015, hasta ahora el incremento más alto de los últimos diez años.

“México tiene una cantidad de pymes bastante altas que no destinan recursos para prevenir accidentes laborales o los recursos son limitados. Hemos visto experiencias de empresas que con ocho trabajadores, tienen un deceso.

“En accidentes de trabajo no se necesita que sean grandes empresas con altos riesgos, puede pasar en negocios pequeños, porque no se destinan los recursos necesarios para capacitar o crear instalaciones seguras”, opina Eloísa Añorve, socia fundadora y directora de Capacitación y Adiestramiento de la firma Servicios de Ingeniería en Seguridad e Higiene (Servinse).

En suma, el año pasado se registraron 565,473 riesgos de trabajo. De estos, 62% fueron accidentes en los centros laborales, 24% accidentes en trayecto y 14% enfermedades de trabajo.

Entre los accidentes de trabajo en particular, las lesiones más frecuentes fueron:

  • Traumatismos superficiales
  • Luxaciones, esguinces y desgarros
  • Heridas
  • Fracturas
  • Quemaduras y corrosiones
  • Amputaciones

“La prevención es una cultura que cambiaría muchas costumbres. Tenemos empleados que no usan su equipo de protección personal porque se les olvida, pero eso es parte de una falta de cultura de prevención. Se ha trabajado mucho en empresas trasnacionales, pero en las pymes ha sido más difícil”, apunta Eloísa Añorve.

Para Hosanna Rodríguez, los accidentes de trabajo son sólo “la punta del iceberg”, pues hay otras repercusiones. Para el empleado afectado, por un lado, hay una factura alta para su salud. En el de las empresas, el ausentismo del trabajador y el freno de la línea de producción “que tiene costos que se multiplican por 10”.

“Aunque los esfuerzos han tenido un impacto positivo, no nos hemos enfocado mucho al riesgo inminente. Aplicamos normas y políticas de manera general, pero en la industria metal-mecánica, por ejemplo, tenemos que enfocarnos más a los sobresfuerzos o luxaciones; o en la industria de alimentos el enfoque quizá deba ser en temperaturas elevadas”, señala la especialista.

En el marco de la presentación del programa de Entornos Laborales Seguros y Saludables (ELSSA) a la iniciativa privada, el IMSS reconoció que en los últimos 20 años se ha reducido poco el ausentismo provocado por riesgos de trabajo. En buena medida, esto se vincula con estrategias poco focalizadas y con una baja cultura de prevención.

ELSSA es un programa gratuito que ofrece diversos recursos para que las empresas mejoren la prevención de accidentes y enfermedades laborales. De acuerdo con el instituto, el programa cuenta con más de 8,000 empresas afiliadas y ha beneficiado a 2.5 millones de trabajadores.

¿Cómo avanzar en una cultura de prevención?
De todos los riesgos de trabajo que se reportaron en 2022, en el 85% de los casos hubo un acto inseguro por parte del trabajador como la adopción de posiciones peligrosas, uso inapropiado de las manos, fallas al asegurar el equipo, operar a velocidad insegura, no usar el equipo de protección o hacerlo de manera inapropiada.

La mayoría de los accidentes de trabajo se pueden prevenir, subraya Eloísa Añorve. “Debemos trabajar en concientizar y sensibilizar a los empleados para realizar las actividades de manera correcta. Ése es el gran reto de la seguridad en el trabajo”.

En eso coincide Hosanna Rodríguez, quien explica que la falta de enfoque de los trabajadores en la actividad se vincula con los accidentes, y esto ocurre porque no hay consciencia de las consecuencias de un acto inseguro. “El trabajador tiene que estar muy informado y no sólo se trata de una capacitación al año, hay que estar repitiendo la información”.

Además, desde la perspectiva de la especialista, las cifras de accidentes de trabajo puntualizan la necesidad de crear un sistema nacional de seguridad y salud en el trabajo que impulse la formación de especialistas en medicina ocupacional no sólo para el IMSS, sino para la iniciativa privada. “Esto nos llevaría a buen puerto”.

Durante el año pasado, las incapacidades generaron una pérdida de 14.9 millones de días laborales, según lo reportado por el IMSS. El subsidio de estos días, significó una erogación de 5,037 millones de pesos para el instituto.

“La identificación de riesgos en cada una de las actividades en las empresas es lo que no se hace adecuadamente para tomar las medidas correctas. Esa identificación de riesgos es vital para tomar acciones y destinar recursos para la prevención. Tener 1,000 accidentes diarios es triste y frustrante porque muchos de ellos se pueden evitar”, apunta Eloísa Añorve.

Con información de Gerardo Hernández. Publicado originalmente en EL ECONOMISTA. https://shorturl.at/ePUX8