Skip to main content
Última actualización: 24 de mayo de 2024
Inicio » Servicios » Noticias » Continúa productividad laboral a la baja

Continúa productividad laboral a la baja

9 de septiembre de 2022
noticia sep

La productividad laboral mantuvo en el segundo trimestre del año su tendencia a la baja y, con una reducción de -0.2%, hiló ocho trimestres con contracciones. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó este miércoles que el Indicador Global de Productividad Laboral de la Economía se ubicó en 95.5 puntos, la cuarta cifra más baja observada desde la crisis financiera global del 2009.

“De manera desagregada y con datos desestacionalizadas, el comportamiento del Índice Global de Productividad Laboral (IGPL) por grupos de actividad económica con base en las horas trabajadas fue el siguiente: en las actividades secundarias la productividad disminuyó 0.6 %, en las primarias, 0.2 % y en las terciarias creció 0.1 por ciento”, detalló el Inegi en un comunicado.

En comparación con el segundo trimestre del 2021, la reducción fue de -3.0% y con un comportamiento distinto en los sectores. Las actividades agrícolas (primarias) fueron las únicas que se fortalecieron en el indicador, mientras que el sector industrial (secundaria) y de servicios (terciarias) reportó disminuciones en la productividad laboral.

“La productividad es un termómetro de la economía. Si está cayendo, significa que la economía está un poco enferma; algo está ocurriendo para que las horas que dedicamos al trabajo se traduzcan en menos producción”, explica Carlos Ramírez, director de Desarrollo de Negocios de Integralia Consultores.

En ese sentido, además de los factores estructurales del mercado laboral como la precarización del empleo o los altos niveles de informalidad, el especialista considera que la caída del Producto Interno Bruto (PIB) y algunas reformas han impactado el dinamismo de algunos sectores, lo que también puede afectar de manera importante este indicador.

Para José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), hay dos factores principales que empujan la productividad laboral a la baja: la estructura de la propia economía mexicana y el bajo crecimiento económico.

“La productividad es el valor agregado que se genera en función del empleo que se requiere para generar esa riqueza. Lo que vemos es que el bajo crecimiento económico implica un límite para alcanzar mejores resultados de productividad. México es muy intensivo en el uso de mano de obra y por eso se requieren muchos trabajadores para generar esa producción”, expone el especialista.

Avance del empleo versus baja en productividad
A decir de los especialistas, el IGPLE sigue mostrando debilidad pese a la recuperación del mercado laboral por el bajo crecimiento económico, pero también por el perfil de las actividades que emplean a la mayor cantidad de mexicanos.

“Las actividades que predominan en el país son las de comercio y servicios de bajo valor agregado, además mucho de ello es informal. Vemos que los procesos más tecnificados, donde el recurso humano está mayor calificado, hay menor cantidad de ocupados. Hablamos de segmentos altamente productivos como la industria automotriz, aeronáutica, siderúrgica, pero hay otros procesos como el comercio al por menor donde el valor agregado es limitado. Estas cifras nos muestran el perfil productivo del país, donde predominan estas actividades de bajo valor agregado”, señala José Luis de la Cruz.

El indicador de productividad laboral comenzó con una tendencia a la baja a partir del segundo trimestre del 2018, con reducciones constantes que sólo se han visto revertidas en dos ocasiones, durante el tercer trimestre de 2019 y el segundo trimestre de 2020, cuando se alcanzó el pico más alto de productividad laboral con un nivel de 110.3 puntos, pero que se explica en buena medida por los efectos de la pandemia.

“El mercado de trabajo sufrió un tsunami y luego de éste las cosas ya no son iguales, porque en el proceso de recuperación han ocurrido otras cosas en la economía. El mercado laboral es un ecosistema vivo que se mueve en función de las señales que recibe del mercado. La caída de la productividad no vino solamente después de la pandemia, ya desde 2018 empezó a ajustarse a la baja este indicador”, apunta Carlos Ramírez.

Con información de: El Economista