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32 CreandoValorRH | Mayo - Junio 2022 El problema de la subcontratación y la puesta a disposición del personal: ¿qué ha pasado en la práctica? Por: Dr. Manuel Salvador García Garrido IBÁÑEZ PARKMAN MARCO LEGAL La esquizofrénica reforma laboral del 2021, que pretendió dar orden a la subcontratación de personal, en realidad ha generado vacios legales de imposible interpretación así como inseguridad jurídica para las empresas por su falta de apego a la realidad. En mi opinión el punto, quizá único rescatable, es que ha generado pago de utilidades—con los topes o máximos previstos en la propia ley— a trabajadores, transparentando quién es realmente su patrón acabando con la socorrida práctica de empresas de servicios dentro de un grupo empresarial. Esto no significa defender esquemas de evasión de obligaciones, sino resaltar la necesidad de claridad en las disposiciones legales. El problema que hemos enfrentado en la práctica es que la ley del trabajo así como el “Acuerdo por el que se dan a conocer las disposiciones de carácter general para el registro de personas físicas o morales que presten servicios especializados o ejecuten obras especializadas a que se refiere el artículo 15 de la Ley Federal del Trabajo (LFT)”, imponen una carga que violenta la seguridad jurídica de los gobernados ya que prohíben la subcontratación y la definen como: La subcontratación de personal se configura cuando una persona física o moral pone a disposición trabajadores propios en beneficio de otra; la cual está prohibida, salvo que se trate de la subcontratación de servicios especializados o de ejecución de obras especializadas, que se permite siempre que los servicios u obras no formen parte del objeto social ni de la actividad económica preponderante de la beneficiaria de estos y que el contratista este registrado ante la Secretaría del Trabajo y Previsión Social; como se desprende de los artículos 12, 13 y 15 de la Ley Federal del Trabajo. El análisis de implicaciones es complejo ya que no existe la definición de puesta a disposición de personal, que es el concepto de mayor complejidad, porque la genérica referencia violenta la seguridad jurídica, toda vez que la LFT sobre la subcontratación prevé “entendiéndose esta cuando una persona física o moral proporciona o pone a disposición trabajadores propios en beneficio de otra”. La Ley no establece una definición de lo que debe ser entendido como “proporcionar” o “poner a disposición” personal. Por lo tanto, resulta indispensable considerar lo que señala el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española, que define dicha palabra como “poner a disposición de alguien lo que necesita o le conviene.” Así es que, considerando que proporcionar significa “poner a disposición” y, paralelamente, implica “disponer”, también resulta necesario definir este último concepto, que debe ser entendido (según el mismo diccionario) como: “deliberar, determinar, mandar lo que ha de hacerse” o “valerse de alguien o de algo”, tenerlo o utilizarlo como propio. Igualmente, “poner”, se define como “dejar algo a la resolución, arbitrio o disposición de otro”.

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