Revista CREANDO VALOR RH = AMEDIRH =

31 Visítanos en: www.amedirh.com.mx Y en ese escenario que llega a sonar algo catastrófico, aprendimos. Aprendimos más de lo que hemos sido conscientes. Incorporamos nuevas habilidades, reforza- mos competencias y añadimos nuevas palabras a nues- tro lenguaje cotidiano: resiliencia, empatía, comunica- ción, confianza, adaptación, apoyo… ¿Cuál agregarías tu? Nos hemos enfrentado a diversos retos y es momento de reflexionar sobre las oportunidades que tenemos ahora. Así, cada uno de los colaboradores y de los líderes de nuestra empresa, puede reflexionar sobre sus aprendi- zajes y sobretodo, fortalecer aquello que hemos descu- bierto, que nos ha sacado adelante y que nos ha hecho más fuertes. Si logramos identificar adecuadamente esos elementos, son aspectos muy valiosos que hemos des- cubierto y que podrán apoyar a la cultura de la empresa. Si los alineamos, podremos pensar que nuestra cultura saldrá fortalecida, pues estamos construyendo todos juntos nuestra nueva realidad, nuestro futuro. Si mos- tramos al equipo que incorporamos lo mejor que hemos aprendido en los últimos meses, los hará sentir orgullo- sos y se sabrán parte del gran logro de construir una cul- tura renovada, fortalecida, con propósito. Para ti, ¿cuáles son los mayores aprendizajes de estos últi- mos meses? Y ¿cuáles han sido para tu área y tu empresa? Retomar el rumbo que habíamos trazado y reenfocar nuestra cultura es clave para el futuro inmediato, así como abandonar comportamientos tóxicos que descu- brimos y reforzar aquellas conductas y prácticas que for- talezcan nuestros valores y la cultura deseada. Una cultura renovada, alineada a la estrategia y equili- brada con nuestros colaboradores, con nuestros clientes, proveedores y con el entorno. Una cultura más digital y a su vez más humana, con un mayor equilibrio para el colaborador, que le permita una armonía en lo personal, en lo financiero, en lo emocional, en lo familiar y en su salud en general. Es decir, la empresa y el colaborador más conscientes del bienestar integral. Personas con mayor bienestar, fortalecerán nuestra cul- tura y apoyarán la estrategia de la organización, con in- cremento en la motivación que permita la innovación, la flexibilidad y la agilidad. En el estudio “Perspectivas de la Alta Dirección en México” (2021), la consultora KPMG menciona que la ENFOQUE DE NEGOCIOS 15 meses de aprendizaje para fortalecer la cultura organizacional Alta Dirección en México considera en un 91% adaptar la cultura organizacional a la nueva realidad. En este mismo informe, el 87% observa una coyuntura favorable para modificar la estructura de liderazgo de la empresa con base en una comunicación abierta y asertiva con las personas para darles capacidad de acción, cuidar su bienestar integral y apoyar su salud (física, mental y emocional) con el objetivo de que se encuentren en las condiciones óptimas para aprovechar todo su potencial. En este entorno, nos encontramos en un momento en el que podemos considerar algunas tendencias o mejores prácticas de organizaciones exitosas, hay una apuesta fuerte por el bienestar de los colaboradores, por mejorar la experiencia del empleado durante su recorrido en la organización, por la diversidad e inclusión en su sentido más amplio, por la flexibilidad en beneficios y agendas, así como apoyar la operación en tecnología y aprovechar las ventajas digitales, formación constante o Lifelong Learning, modelos de trabajo híbridos. Estos son solo algunos ejemplos. Tenemos el reto de rediseñar o reforzar las conductas que deseamos para que se vivan los valores por cada uno de los colaboradores y promover una misión y visión compartidas que promuevan la colaboración ágil de to- dos los integrantes. Habremos de cuestionarnos: ¿Cuá- les son los aspectos o valores fundamentales de nuestra cultura que nunca negociaremos? ¿Cuáles se han forta- lecido en este último año? Sabemos que la cultura organizacional se pone a prueba durante una crisis y es en estos momentos, donde debe- mos de reforzar nuestros esfuerzos para mostrar aque- llos elementos que nos hacen únicos. Recordemos que la cultura no es aquello que se dice, es aquello que se ve, lo que hacemos, nuestras conductas. Construyamos una cultura sólida y a la vez flexible, una cultura que permita el desarrollo, la comunicación, una donde quepamos todos y encontremos un propósito común. Una cultura que fortalezca nuestra marca, de la que nos sentiremos orgullosos, con un propósito, misión y valores compartidos. Todos somos parte de la creación de la cultura organizacional que deseamos para nuestra empresa o institución. El contenido es responsabilidad del autor.

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