Revista CREANDO VALOR RH = AMEDIRH =

existen más. Los líderes deben fomentar prácticas como la creación de entornos de trabajo colaborativo, apoyar la innovación abierta a través de concursos de ideas, vin- cular a los intraemprendedores con procesos innovado- res y llevar a las empresas a negocios más actualizados. Una empresa dispuesta a beneficiarse de la ventaja com- petitiva de la innovación debe hacer todo lo posible por minimizar o atenuar los riesgos implícitos en el empren- dimiento. Estos esfuerzos pueden resumirse en cuatro: Alentar la motivación personal; es decir, no siempre se trata de “ponerse la camiseta”, sino que también es válido buscar algo para sí. Identificar lo que se está dispuesto a perder (para el emprendedor interno se trata más de prestigio y capital social que de costo o tiempo). Identificar a quién involucrar (colegas y jefes) para construir la red interna que aporte el apoyo físico, emocional y político que requiere la idea innova- dora; Actuar, es decir, no planear de más, sino echar mano de las redes emergentes para crear el ciclo virtuoso de actuar/aprender/construir. Por otra parte, es fundamental que las organizaciones establezcan programas formales para fomentar el em- prendimiento interno. Se deben definir estrategias y es- tructuras para centralizar, coordinar y desarrollar proyec- tos innovadores. Emprendimiento organizacional en la postpandemia Conforme la pandemia se prolonga –o se normaliza–, la recuperación exige soluciones cada vez más novedosas, pues nos aventuramos en aguas desconocidas, sin refe- rentes. Una de las brújulas que nos ayudarán a sortearlas es el espíritu empresarial. Una economía renovada dependerá en gran parte de la actividad empresarial por parte de ciudadanos que an- tes no necesariamente actuaban en favor de sus ímpetus innovadores. En este sentido, vale la pena recuperar los principales hallazgos del citado estudio de Ipsos sobre el Índice del Espíritu Emprendedor. La pandemia ha estimulado la actividad empresarial en grupos no tradicionales. Si bien el espíritu empren- dedor es más alto entre los grupos esperados (millen- nials, generación X, personas con niveles de educa- 24 Creando ValorRH | Septiembre - Octubre 2021 GRANDES TENDENCIAS El espíritu emprendedor dentro de la organización 1. 2. 3. 4. ción e ingresos más altos), también se ha registrado un importante crecimiento del espíritu emprendedor entre las mujeres, la generación Z y aquellos con me- nores ingresos o menor nivel educativo. Las mujeres se ven en desventaja. La mayoría de las personas considera que las mujeres no reciben un trato justo cuando intentan iniciar un negocio. Curiosamente, aquí hay una importante diferencia por género. Mientras que 42% de los hombres a nivel mundial consideran que las mujeres sí reciben un trato justo, es solo 31% de las mujeres que comparten esta opinión. Insuficiente apoyo del gobierno o el sector privado/ empresarial a los emprendedores. Solo 29% de los participantes otorga calificaciones positivas a su gobierno. México, junto con India, Polonia y Malasia están entre los mejor calificados en este rubro. De hecho, nuestro país tuvo un incremento significativo (+13%) al considerar que hubo mejoras en el des- empeño percibido del gobierno en la asistencia a los emprendedores desde 2018. Por otra parte, solo 32% a nivel mundial otorga a las empresas en ge- neral y a los bancos/ instituciones financieras de su país puntuaciones positivas a la ayuda que brindan a los emprendedores. Crecimiento del espíritu empresarial social. Del 30% de los ciudadanos de todo el mundo que iniciaron un negocio en el pasado, 29% dice que lo hizo en el último año. Pero, entre el 13% que ha creado un gru- po de interés (empresa social), 43% dice que lo hizo en el último año. Esto indica que los empresarios actuales son personas con mayor probabilidad de participar o estar activos en la sociedad en general que los no empresarios.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTI3NTM=