Revista CREANDO VALOR RH = AMEDIRH =

ENFOQUE DE NEGOCIOS Uno de los temas recurrentes en las reuniones de amigos y familiares en la recta final de las carreras profesionales o al principio del ejercicio de su actividad profesional, son las respuestas a las expectativas de cada persona para sus siguientes años de vida. ¿En dónde trabajar y que sueldo solicitar? o el delirante reto empresarial a ser su propio jefe, dueño de su tiempo y los ingresos directa- mente proporcionales al éxito en ventas y sus respectivas utilidades. Dos de las características que se pueden encontrar en los antecedentes de los grandes empresarios de nues- tro país y de otros lugares del mundo son, entre otras, haber nacido en familias de escasos recursos, inmigran- tes, campesinos, con pocas posibilidades de estudiar ca- rreras universitarias de alto costo. La otra es la de iniciar muy jóvenes a trabajar en la misma actividad u oficio de sus padres o familiares cercanos desde los niveles más bajos de la escala laboral. Aunado a los atributos de un puesto de trabajo inicial básico, se encuentra la percepción de un bajo salario que permite subsistir y mantener un ingreso seguro y la rigurosa disciplina de ahorrar una parte. Un lustro o una década después, quienes así lo han hecho, cuando aún estaban en la tercera o cuarta década de su vida, empezaron a aterrizar una idea amasada en los últimos años y sentir una oportunidad llamando a su puerta: levantarse ese día con la mirada en el horizonte, seguros de querer cambiar sus sueños por una realidad; con la fuerza interior de un Lorenzo Servitje de Grupo Bimbo, Andrew Carnegie de ferrocarriles y el acero, de J.P. Morgan de las finanzas, de un Steve Jobs de Apple o de Hablando de empresas y empresarios Por: M.P.S.E. Sergio García Quintana, Presidente de la Comisión Técnica de Finanzas y Sistema Financiero, Colegio de Contadores Públicos de México y Socio Director GQC un Jeff Bezos de Amazon o de un John D. Rockefeller de la industria petrolera. ¿Qué los hizo ser grandes empresarios? Sentir simultá- neamente la fuerza en las piernas y en los brazos para sostener y empujar hacia adelante sus sueños, por enci- ma de la inseguridad y el temor al fracaso. Ya no conta- ban en ese momento, los años de privaciones, el trabajo exhaustivo y fuera de horario, lo importante fue que eso les había permitido acumular un capital y una experien- cia laboral que les daba una visión diferente para mejo- rar, aportar, crecer un nuevo negocio. Aun con toda la mejor disposición faltaría un elemento fundamental para iniciar un negocio: el capital. Se debe- rán buscar las fuentes de financiamiento en el corto pla- zo y que representarán una posibilidad real para obte- nerlo. Una institución bancaria va a solicitar garantías de pago que quizá no se tienen al inicio y también un factor importante sería la obligación de pagar una tasa de inte- rés que debe de salir de los ingresos por la venta del ne- gocio, disminuyendo la utilidad. Un grupo de socios a los que habría que convencer de las bondades del proyecto y de las expectativas de los beneficios futuros, además de tener una imagen de persona honesta y capaz de lo- grar los resultados que ofreciera. Por último y quizá uno de los más comunes para los empresarios jóvenes, el préstamo de un grupo de amigos o seres queridos que podrían o no saber de negocios pero que apoyaría por un deseo de ayuda principalmente fraterno. El conocimiento del mercado en el que se quiere parti- cipar, es un factor decisivo para lograr el desarrollo de 12 Creando ValorRH | Septiembre - Octubre 2021

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