Actualidad RH

Eventos de Capacitación en Recursos Humanos

Mujeres y talento: ¿por qué capitalizar el entrenamiento?

Por Redacción Amedirh - 09 de Abril 2021

Mujeres y talento: ¿por qué capitalizar el entrenamiento?

Desarrollar las habilidades de la fuerza laboral femenina y ofrecer una preparación continua son dos grandes áreas de oportunidad para contar con igualdad de condiciones en materia de trabajo decente.

Aunque el panorama del ámbito laboral en el país muestra un gran avance en materia de equidad de género en los últimos 15 años, todavía falta hacer frente a los desafíos para lograr mejores condiciones para las mujeres, entre ellos el acceso a la educación superior y el impulso de sus habilidades a nivel directivo.

Como muestran los resultados del análisis “Trabajo decente en México 2005-2020: Análisis con perspectiva de género”, realizado por el Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección (CIMAD) del IPADE Business School, a través de la preparación continua es posible potenciar al talento femenino.

“La capacitación continua es sumamente importante para seguir avanzando en la atención de disparidades entre hombres y mujeres en el mercado laboral, donde están las grandes áreas de oportunidad vinculadas con ello”, afirmó Benjamín Alemán Castilla, profesor de Entorno Económico en IPADE Business School.

Lo anterior al considerar que, de acuerdo con cifras de la investigación, solamente el 44% de las mujeres están trabajando en México, entre la población económicamente activa, en comparación con el 75% de los hombres. Y en este sentido, la participación de las mujeres en los puestos en la Alta Dirección en México apenas alcanza el 38%.

Al respecto, Yvette Mucharraz y Cano, directora del CIMAD, explicó que la participación de las mujeres en programas de formación y desarrollo de capacidades directivas, como el Executive MBA (MEDEX) que se puede cursar en IPADE Business School, es una de las maneras en las que pueden tener acceso a un mayor crecimiento profesional y, con ello, contribuir para ir cerrando la brecha de género.

Además, la especialista aseguró que la presencia de más mujeres en los consejos de administración de las empresas, que entre 2019 y 2020 ha sido solamente del 7.4%, es otro de los puntos pendientes en la agenda del país, pues podrán atenderse cuestiones prioritarias mientras más mujeres se desempeñen en estos puestos.

“Darles mayor acceso para que ellas participen en los consejos de administración permitirá que las condiciones de empleo vayan mejorando. Temas como la brecha salarial pueden reducirse con mayor rapidez, si tenemos acceso a estas posiciones estratégicas”, manifestó Mucharraz y Cano.

De igual forma, en las condiciones del mercado laboral deben resolverse las políticas relacionadas con la maternidad y el acceso a las pensiones para las mujeres de edad avanzada.

El trabajo decente desde la perspectiva de género

La directora del CIMAD puntualizó que, tras más de 10 años de estudio de la situación de las mujeres en el entorno laboral en México, el tema prioritario es el trabajo decente, concepto establecido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por las Naciones Unidas.

“Al estar al tanto de cómo ha ido evolucionando el trabajo a lo largo de los años es cómo podemos saber que hay mejores condiciones para hombres y mujeres. Siguiendo los indicadores vemos que ha habido un incremento de participación en el mercado laboral, lo celebramos, pero todavía nos preocupan temas como la informalidad, ya que una gran cantidad de mujeres en el acceso al empleo se está orientando a ello”, agregó Mucharraz y Cano.

En ese sentido, Alemán Castilla señaló que el empleo informal es una de las variables más significativas, ya que cerca del 56% de la fuerza laboral mexicana está en dicho sector y las mujeres son el grupo más vinculado con esta actividad que ha sido una de las más afectadas por la pandemia.

“En el tema de la precariedad en el empleo, existen diferencias considerables donde las mujeres no están en las mismas situaciones que los hombres, ellas suelen tener trabajos donde no hay un contrato o es de menor duración. Es más común que las despidan ya que tienen menos estabilidad”, expuso el profesor del IPADE Business School.

Por ello, añadió, Mucharraz y Cano, el tema de la seguridad social también cobra relevancia en el contexto del trabajo informal. Uno de los indicadores de equidad más importantes está relacionado con la salud y el acceso a estos servicios, que puede trascender no sólo a corto plazo sino a nivel intergeneracional, al garantizar un mejor futuro para las familias, sobre todo a las que son encabezadas por mujeres.

Finalmente, la directora del CIMAD sumó a los efectos de la pandemia el incremento de la vulnerabilidad en la situación del trabajo no remunerado, que en su mayoría lo realizan las mujeres y le dedican cerca de 49.8 horas por semana. Estas actividades se incluyen los cuidados del hogar y la atención a los niños que no pueden asistir a la escuela, de manera presencial, por la emergencia sanitaria.

Con información de Expansión.