Visítanos en: www.amedirh.com.mx 33 Cada obstáculo operativo consume algo más que tiempo. Requiere energía, confianza e iniciativa. Lo preocupante surge cuando esto ocurre de manera repetitiva, porque entonces las personas dejan de proponer mejoras y después evitan involucrarse. Finalmente, eliminan su capacidad para creer que vale la pena intentar hacer las cosas de una mejor manera. El problema es cuando se provoca una distorsión y las organizaciones interpretan tal comportamiento como falta de nivel compromiso, cuando en realidad suele ser la consecuencia de una experiencia de trabajo diseñada para reaccionar, no para resolver. Aquí es donde la filosofía Kaizen aporta una perspectiva distinta. Kaizen no busca únicamente incrementar la productividad. Su propósito es construir procesos que permitan a las personas desarrollar todo su potencial para resolver problemas. Eliminar desperdicios no sólo mejora indicadores; también elimina frustraciones. Estandarizar procesos no sólo reduce errores; también genera confianza. La gestión visual no sólo facilita el trabajo; también disminuye la incertidumbre. Cada mejora implementada envía un mensaje muy poderoso a las personas: tu trabajo merece un sistema que te permita tener éxito. Cuando un colaborador cuenta con procesos claros, herramientas adecuadas, estándares simples, autonomía para decidir y líderes que eliminan barreras en lugar de crearlas, sucede algo extraordinario. Las personas comienzan a resolver problemas por iniciativa propia. El contenido es responsabilidad del autor. Employee Experience es un concepto del cual hemos escuchado hablar constantemente durante los años recientes. La conversación suele girar alrededor de beneficios, flexibilidad, bienestar, oficinas más atractivas o iniciativas para fortalecer el nivel de compromiso de los colaboradores. Sin embargo, como amante de la mayeútica, creo que existe una pregunta poderosa que pocas organizaciones se están haciendo: ¿qué experiencia vive una persona mientras intenta resolver un problema dentro de la empresa? Desde mi experiencia como consultor senior de Kaizen Institute México, he aprendido que las personas no se desmotivan únicamente por falta de reconocimiento o compensación. Con frecuencia se desgastan porque trabajan dentro de sistemas que dificultan e incluso impiden, obtener buenos resultados. Así entonces, la verdadera experiencia del empleado no comienza en el programa de bienestar, en el “Family Day” o en la cafetería. Se forja cada mañana, cuando una persona intenta hacer bien su trabajo. Procesos confusos, autorizaciones innecesarias, herramientas inadecuadas, información incompleta, prioridades cambiantes y problemas que nunca se corrigen de raíz forman parte de la experiencia diaria de miles de colaboradores. Y esa también es sin duda alguna es la experiencia de usuario. Employee Experience: donde nace la capacidad resolutiva Por: Mario Barbosa, ASESOR AMEDIRH TALENTO TALENTO AMEDIRH
RkJQdWJsaXNoZXIy MTI3NTM=