Revista CREANDO VALOR RH = AMEDIRH =

Visítanos en: www.amedirh.com.mx 31 a los operarios y deben suprimirse tan pronto se identifiquen. De esta forma se previenen desde incidentes hasta el fallecimiento de las personas. Existe un consenso general acerca de la tipología de riesgos laborales que se presentan con mayor frecuencia en los centros de trabajo. La clasificación de estos aspectos ha obedecido a la necesidad de que tanto los empleadores como los colaboradores sean cada vez más conscientes de que pueden estar presentes a su alrededor y cómo mitigar su impacto. Riesgos de seguridad: son aquellos que pueden desencadenar accidentes de manera inmediata como consecuencia de condiciones inseguras o fallas en los procedimientos operativos; por ejemplo, derrames de sustancias, trabajos en alturas, operación de maquinaria, exposición a instalaciones eléctricas o actividades en espacios confinados sin equipo de protección. Riesgos físicos: provienen de factores ambientales como la radiación, los rayos ultravioleta, las temperaturas extremas y el ruido excesivo que pudieran ocasionar lesiones, enfermedades ocupacionales o disminuir progresivamente la capacidad funcional de los trabajadores. Riesgos ergonómicos: se originan cuando las características del trabajo no corresponden con las capacidades físicas de quienes lo realizan. Por ejemplo, el levantamiento manual de cargas, las posturas forzadas, los movimientos repetitivos o el uso de mobiliario y herramientas inadecuadas que favorecen la aparición de trastornos musculoesqueléticos, una de las principales causas de incapacidad laboral. Riesgos organizacionales o psicosociales: son factores como el estrés crónico, el acoso laboral, la intimidación, la violencia en ENFOQUE DE NEGOCIOS el trabajo, la sobrecarga de actividades o la falta de flexibilidad en los horarios y compromisos que repercuten directamente en la esfera emocional de los colaboradores. Riesgos químicos: exposición a sustancias que, dependiendo de su concentración y tiempo de contacto, pueden provocar intoxicaciones, quemaduras, enfermedades respiratorias o daños crónicos a la salud; por ejemplo, humos, vapores, líquidos, gases, pesticidas y materiales inflamables que requieren controles estrictos durante su almacenamiento, traslado y manipulación. Riesgos biológicos: derivan del contacto con microorganismos o materiales potencialmente infecciosos presentes en determinados procesos de trabajo. La exposición a sangre, bacterias, virus, insectos, residuos animales o desechos humanos puede generar enfermedades transmisibles si no existen medidas preventivas adecuadas. Se asocian con el sector salud pero están presentes en industrias como la alimenticia entre otras. De acuerdo con la agencia federal del Departamento del Trabajo de los Estados Unidos destinada a la administración de la seguridad y la salud ocupacional (OSHA por sus siglas en inglés Occupational Safety and Health Administration), la prevención exige una combinación de infraestructura adecuada, mantenimiento preventivo, protocolos claramente establecidos y una cultura donde el cumplimiento de las normas de seguridad sea una responsabilidad compartida por toda la organización. ¿De qué manera se expresa la prevención integral de riesgos y la seguridad industrial e higiene en tu organización? ¿Qué normatividad mexicana se aplica en tu entorno de trabajo? ¿Se cuenta con un diagnóstico o un programa efectivo? Son preguntas que ayudan al seguimiento de un ángulo clave para el bienestar en la empresa. 1. 2. 3. 4. 5. 6.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTI3NTM=