30 CreandoValorRH | La guía de los expertos en Recursos Humanos La seguridad industrial e higiene es uno de los pilares que sostienen a la estrategia de bienestar dentro de las empresas. De la mano de los programas de protección civil, sus actividades y herramientas contribuyen a que las personas cuenten con un entorno laboral propicio para desarrollar su trabajo con tranquilidad. A través de protocolos, medidas de prevención y contención y equipos de protección personal, basados en normas y estándares nacionales y/o internacionales, los profesionales de la seguridad industrial e higiene se responsabilizan de que los trabajadores operativos mantengan su integridad. De acuerdo con la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, la cultura de salud ocupacional, industrial e higiene en el trabajo promueve la implementación de un proceso que permite identificar, evaluar y controlar los factores de estrés o riesgos ambientales, sean reales o potenciales, en los entornos laborales y que pudieran repercutir negativamente en la integridad de los trabajadores y de otros miembros de la comunidad. Las líneas de operación, como sucede en las fábricas o en las cadenas de logística y distribución, exigen un estricto cumplimiento de los protocolos de seguridad industrial. Al existir maquinaria y vehículos involucrados así como temperaturas extremas o materiales de manejo especial, existe un mayor margen de accidentabilidad. Por ello, la seguridad en el trabajo debe traducirse en ejes específicos de la estrategia de bienestar, para garantizar los niveles mínimos de siniestralidad, a través de la vigilancia de las condiciones y las conductas inseguras, factores que producen un incidente o percance cuando se combinan. El control efectivo de los riesgos en el lugar de trabajo es una práctica que contribuye a la protección de personas, en primer lugar, y de las instalaciones y patrimonio; por tanto, incide de forma directa en la continuidad del negocio. Tratándose en particular de los colaboradores, se busca prevenir, y en su caso atender, diversos tipos de lesiones y afecciones cuyo origen reside en la operación. De acuerdo con el giro del negocio, esto puede incluir estrés, padecimientos musculoesqueléticos, intoxicaciones, pérdida de la audición y lesiones a causa del esfuerzo repetitivo, entre muchas otras manifestaciones que conforman el inventario reconocido legalmente por las instituciones de salud pública y las autoridades laborales. Hablemos de los riesgos laborales Se les reconoce como las fuentes donde se origina el daño potencial para el trabajador. Tanto la normatividad como los estándares internacionales precisan que puede tratarse de materiales, maquinaria o actividades que impliquen la probabilidad de producir lesiones Seguridad industrial e higiene: el otro rostro del bienestar Por: AMEDIRH Julio - Agosto 2026 ENFOQUE DE NEGOCIOS
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