Revista CREANDO VALOR RH = AMEDIRH =

Visítanos en: www.amedirh.com.mx 21 Es indispensable el análisis concienzudo del es- tado de la organización por parte de sus líderes, así como una visión de proyecto para llevar a cabo los objetivos que se desea alcanzar. Lo an- terior, no difiere de la visión y misión corpora- tivas, las cuales, una vez establecidas de manera profunda en la cultura y vida cotidiana de la em- presa, habrán de guiar las acciones esenciales hacia los puntos débiles que ameritan apoyo. Así pues, un área tecnológica desempeña funciones para detectar e incorporar las herramientas que mejor se acoplen a cada compañía. La falta de planeación, conocimiento y estrategia, combi- nado con las tendencias de Big Data son receta perfecta para el desastre corporativo. ¿Qué puede hacer RH para prevenir historias de fracaso? Hay que considerar que un perfil tecnológi- co es de alta especialización, por lo que debe de conocerse (al menos de forma general) el papel y habilidades de cada ramo. La desmiti- ficación de las ciencias exactas es primordial para una mayor comprensión del papel de es- tos perfiles en la empresa. Establecer puentes de comunicación entre la organización y estos perfiles para tener re- troalimentación constante. Tomar en cuenta que es extremadamente sensible y primordial la existencia de un ob- jetivo, alcance, tiempo y evaluación en cada desarrollo tecnológico. Comprender que la tecnología no es un ente que “viene a sustituir a las personas”. Es una herramienta que, entre sus principales obje- tivos, busca automatizar procesos repetitivos que no requieren de creatividad, así como cap- tar y soportar cargas continuas de actividades. Incorporar nociones cuantitativas y cualita- tivas en la organización, libres de “bandos” (cuantitativos vs cualitativos, humanistas vs científicos). Procurar la transparencia y comunicación asertiva, oportuna y adecuada de las expecta- tivas de la organización con cada equipo y ele- mento. Esta será la clave para que los puntos anteriores sucedan. Analizando los puntos anteriores es claro que, el papel del profesional de RH es tan sensible como necesario y decisivo en la operación diaria de un equipo tecnológico. Su involucramiento en la labor estratégica y de liderazgo le informa so- bre lo que se requerirá en un futuro. Por ello, la insistencia en la definición de retos y de objeti- vos no debe soslayarse, ya que con un plan y una meta se disminuyen los rodeos y se enfocan los esfuerzos, dejando mayor espacio de maniobras para contingencias. Un proyecto tecnológico o de datos (esporádico, temporal o permanente) requiere planeación y análisis profundo previo para su funcionamiento y éxito. El mayor mal con el que se debe de luchar es la ignorancia y, más aún, el desinterés por en- tender su potencial y capacidad para ayudar al negocio. Las modas, las confusiones y las fanfarronerías de utilizar conceptos a la ligera como Big Data, Data Science, Machine Learning a todo lo que con- tenga números enormes o fórmulas estadísticas, en combinación con objetivos ambiguos y estrate- gias indefinidas o visiones inexistentes, son algu- nos de los principales peligros al momento de acu- dir a consultorías para potenciar el negocio. El análisis de los recursos disponibles, la cultura empresarial y la visión a corto y largo plazo en la empresa resultan indispensables para comen- zar. En todo ello, RH tiene injerencia y visibili- dad. Con mayor involucramiento, se facilitará el conocimiento para deconstruir la “magia” de la tecnología. ENFOQUE DE NEGOCIOS <

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