El estrés se define como un conjunto de reacciones fisiológicas y psicológicas que experimenta el organismo cuando se le somete a determinadas demandas.
Existe el estrés bueno que estimula el organismo a reaccionar ante los eventos normales. Sin embargo, el estrés se convierte en negativo cuando los estímulos, por ser demasiados, sobrepasan el límite de la persona y se prolonga durante el tiempo hasta causar alteraciones tanto físicas como psicológicas.
Para muchas personas la oficina es un foco constante de estrés negativo debido al aumento de exigencias y a la gran cantidad de objetivos y metas por alcanzar en corto tiempo.